31 mayo 2020

Estudiar en Francia, Austria, Bélgica durante el cuarentena: los cuentos de politécnicos

Hace poco días escribimos como durante  la cuarentena la estudiante de la Universidad Politécnica de San Petersburgo que estudia en la Universidad de Hannover (Alemania) a donde fue por el programa internacional de doble titulación. Les preguntamos a las estudiantes que ahora estudian en otros países como  Francia, Austria, Bélgica sobre sus estancias y estudios. Nikhil Mohanan, Anna Ozhigova y Arina Kalimullina estudian en universidades en el extranjero por los programas de movilidad académica. Esto es lo que nos contaron:

Nikhil Mohanan, el estudiante de la Universidad Politecnica de San Petersburgo Pedro el Grande

La Escuela Politécnica (Francia)

El campus de la Escuela Politécnica está cerrado hasta el 13 de abril. Las clases  se realizan por la herramienta de videoconferencias Zoom. Las reuniones con el director de tesis se han reducido considerablemente. Estamos en contacto usando teléfonos y correo electrónico.

Pienso que los estudios en las aulas son vitales para un adecuado proceso educativo. A pesar de estudiar por las videoconferencias los estudiantes desactivan el micrófono y no  se comunican durante las conferencias. Y claro que no hay el contacto visual con el profesor.

Sin embargo hay las ventajas en las clases en línea: por ejemplo, se puede grabar una conferencia y luego escuchar de nuevo los conceptos que no te quedaron claros. La plataforma Zoom permite a todos los participantes de la en línea escribir sus preguntas y dibujar objetos en el llamado “whiteboard”, una pizarra electrónica interactiva.

Mi tiempo libre lo paso con mi ordenador, escucho música, veo películas. ¡Casi leí el libro que llevé conmigo – no pensé que tendría tiempo para leer!

En toda esta increíble situación, es muy importante entender: cuanto más se cuidan, más rápido terminará todo. Mantengan una buena higiene personal, lávense las manos, no interrumpan el aislamiento. Imaginen que Covid-19 es un invierno duro cuando no se puede salir. ¡Pero incluso las heladas más frías terminan tarde o temprano! No estén con los brazos cruzados: encuentren un pasatiempo, limpien la habitación o prueben algo nuevo. Y lo más importante: ¡no se caigan de ánimo, todo se aclarará y volveremos a nuestras vidas normales!

Anna  Ozhigova, la estudiante de la Universidad Politecnica de San Petersburgo Pedro el Grande

La Universidad de Ciencias Aplicadas de Joanneum (Austria)

La situación en la Universidad es estable, se ha declarado la cuarentena. En todos los edificios colocaron sanitarios y servicios para los visitantes. Por supuesto, la comunicación en vivo es difícil de reemplazar. En esta situación nos ayudan nuestros compañeros de piso y la disponibilidad de Internet. Si antes, mis compañeros de grupo y yo nos reuníamos para prepararnos para las clases, aquí se presta mucha atención al trabajo en equipo, ahora nos reunimos en línea.

La estudiante de la Universidad Politécnica de San Petersburgo Anna OZHIGOVA habló sobre estudiar en Austria

Aunque la situación es inusual tanto para los estudiantes como para los profesores, el sistema de aprendizaje a distancia funcionó en la Universidad tan pronto como el día después del anuncio de la cuarentena. Desde hace mucho tiempo hay una plataforma de aprendizaje en línea, y los profesores saben cómo trabajar en ella. Como estudiante de intercambio, yo al principio tuve un poco de dificultades, pero ahora me oriento con facilidad en el curso. Si algo no está claro, siempre se puede preguntar a los compañeros de grupo o al profesor: todos los contactos están a disposición del público. Incluso las conferencias para todo el curso están en modo normal – unas 40 personas se conectan en línea. ¡Es genial darse cuenta de que la conferencia se llevará a cabo sin fallas y se puede escuchar con interés! Creo que después de tal experiencia, el sistema educativo se modificará considerablemente.

Por supuesto, con la introducción de la cuarentena, la ciudad se vació. Hay muchas restricciones, multas impuestas. ¡Pero eso no significa que no haya nada que hacer! Se permiten paseos individuales. Y también me di cuenta de que me llevaba muy bien conmigo misma. Hubo más tiempo para mejorar la gestión del tiempo, hacer las tareas domésticas y deportes, leer más. Y, por supuesto, para el estudio: ahora tengo tiempo para hacer las tareas de casa que me dan en la Universidad Politécnica de San Petersburgo.

Lo que me gustaría desear a otros estudiantes: tenéis que mirar de lado positivo, seguir el régimen y vigilar la higiene para manteneros saludables y no poner en riesgo a quienes lo rodean. Mantened contacto con sus familiares y amigos, y no os olvidad de estudiar: ahora es una gran oportunidad para hacer que el aprendizaje sea aún más cómodo para usted.

Arina KALIMULLINA, estudiante de la Universidad Politécnica de San Petersburgo

La Universidad de Gante (Bélgica)

Al igual que otras universidades, la Universidad de Gante está en cuarentena. La situación en la ciudad está en calma. No entramos en pánico y seguimos todas las instrucciones. La administración de la Universidad ha decidido cambiar al aprendizaje en línea para garantizar la seguridad de los estudiantes y profesores. Hacemos todo lo posible para que el proceso de aprendizaje no se interrumpa: las clases están en línea, los maestros responden rápidamente a las preguntas. De los pros, me gustaría señalar la flexibilidad de los plazos y el cambio en los requisitos a los estudiantes.

La estudiante de SPbPU Arina KALIMULLINA habló sobre estudiar en Bélgica

Con el cambio a la educación a distancia, comencé a salir menos de casa. La comunicación en vivo se ha reducido. Sin embargo, tengo el deseo de ayudar a los necesitados en este momento difícil. Así que solicité trabajo voluntario. También en mi tiempo libre, trabajo de forma remota, estudio, hago tareas de casa.

A otros estudiantes les deseo que se preocupen más por los demás, que ayuden, en la medida de lo posible, a aquellos que necesitan ayuda, y no se desesperen.

Preparado por los servicios internacionales de la Universidad Politécnica de San Petersburgo

Texto: Olga DOROFEEVA